10 estrategias para desempolvar cualquier idioma en 2016

El año realmente empieza en febrero, enero es un mes de calentamiento (y vaya que necesitamos calentarnos; en el hemisferio norte ha hecho mucho frío 🙂 ).

Escribí esta lista pensando en personas que ya tienen un nivel algo más que básico y que han intentado estudiar a lo largo del tiempo pero por alguna razón lo han dejado y su idioma ha estado juntando polvo (real y metafórico) en algún rincón.

También puedes aplicar las estrategias si vas a comenzar un idioma desde cero, aunque probablemente tendrás que hacer un par de ajustes. 

Estas estrategias son realmente efectivas si las aplicas. No te preocupes si te abrumas o si sientes que es demasiado.

Lee todas y comienza a usar las dos o tres que te llamen más la atención, y conforme pase el tiempo, regresa a la lista y ve qué más puedes implementar.

Estrategia #1 – Perdona a tu yo del pasado

¿Has intentado varias veces aprender el idioma y lo has dejado ese mismo número de veces?

Entiendo lo frustrante que puede ser. Si eres como yo, seguramente piensas que no tienes remedio y que no tiene caso volverlo a intentar porque ya sabes cómo va a terminar.

Sin embargo, ten en cuenta que siempre has hecho lo mejor que has podido con lo que has tenido a la mano.

Quizá el “problema” no está en ti, sino en… lo que has tenido a la mano. No ha sido tu culpa.

2016 es un año totalmente nuevo que se nutre de todo lo que has aprendido desde la última vez que lo intentaste. ¿Y si esta vez es diferente?

Si aplicas estas estrategias de corazón, será diferente.

Como se dice en inglés:

When you know better, you do better.

Date el beneficio de la duda.

Estrategia #2 – Claridad extrema

Ten claro por qué, dónde y cuándo vas a estudiar tu idioma, así como qué es exactamente lo que vas a hacer para desempolvarlo.

Escribe tu razón (necesita sentirse importante para ti), elige un lugar limpio y libre de interrupciones y escoge un horario tentativo pero probable.

Haz clic aquí para saber más sobre esto. 

Estrategia #3 – Interés

El material que uses para estudiar debe estar basado en tus intereses / sueños / pasiones abandonadas (o no tan abandonadas).

Busca material sobre esos temas en tu idioma meta y guárdalo en una carpeta de Bookmarks o Marcadores en tu explorador de Internet.

Reúne la mayor cantidad de textos y videos interesantes que puedas y comienza a revisarlos hasta que encuentres cosas que real, realmente te gustan. No importa si al principio no lo entiendes todo, no te preocupes por eso ahora.

Con el tiempo, vas a crearte un pequeño mundo de cosas que te apasionan y ni siquiera te vas a dar cuenta de que estás aprendiendo el idioma.

Estrategia #4 – En caso de duda, piensa en pequeño

Cuando no tengas claro qué hacer, o cuando comiences a sentir que ya no tienes motivación o que te estás empezando a distraer, piensa en lo más pequeño que puedas hacer para evitar que le caiga polvo a tu idioma.

¿Aprender una sola palabra? Claro, por qué no.

¿Ver un video de 5 minutos? Excelente.

¿Buscar el significado de una frase en Google? Seguro.

Si esa acción pequeña hace que estudies por una hora, felicidades. Si decides dejarlo ahí, no pasa nada.

Lee esta entrada para comprender mejor este proceso.

Estrategia #5 – Test de habilidades

Identifica las habilidades (lingüísticas y no lingüísticas) que necesitas desarrollar.

Quizá esta lista te ayude:

Lingüísticas:

-Pronunciar
-Comprender lo que escuchas
-Hablar
-Memorizar palabras
-Escribir

No lingüísticas:
-Concentrarte por periodos “largos” de tiempo
-Auto-control (por ejemplo, para no distraerte mientras estás estudiando)
-Perseverar
-Aumentar la tolerancia a la frustración
-Identificar el momento del día en el que más atención puedes poner
-Etc.

Una vez que sepas cuáles son tus puntos débiles, crea un plan para desarrollarlos.

Para lograrlo, encuentra personas que sean buenas en ello y cópiales o pregúntales cómo lo hacen.

Y recuerda que todas las habilidades que obtengas para aprender un idioma se quedarán contigo para el resto de tu vida.

Estrategia #6 – Busca compañía

Esta probablemente es la estrategia más importante.

Consigue una o varias personas (entre más sean, mejor) que tengan el objetivo de aprender un idioma y pónganse de acuerdo para compartir su progreso y sus obstáculos.

Te sorprenderá la cantidad de personas que puedes encontrar si compartes tus intenciones en voz alta dentro de todos los grupos en los que perteneces.

Y en el caso de que no encontraras a nadie que busque aprender otro idioma, amplía tu criterio y busca personas que estén haciendo su tesis, o estudiando para un examen de admisión, o algo parecido.

Lo realmente importante es tener a alguien cerca cuya sola presencia te recuerde tus metas y te anime a seguir.

Estrategia #7 – Busca momentos cruciales

Pon mucha atención en tu día y a día y observa los detalles:

¿Qué te hace querer abandonar? ¿Qué circunstancias entorpecen tu estudio?

Por ejemplo, si usas YouTube para estudiar, es probable que te distraigan las sugerencias de videos de gatitos.

O quizá te des cuenta de que si estudias justo después de X actividad, te cuesta mucho trabajo concentrarte.

Ese tipo de cosas.

Identifícalos y haz lo posible para encontrar una solución. (Sí la hay).

Estrategia #8 – Todo está relacionado

Lo que te suele detener con los idiomas te está deteniendo en algo más. Si lo solucionas con los idiomas, lo solucionas en los “algo más”. Recordar esto te puede ayudar a perseverar cuando te ves tentado a abandonarlo.

Estrategia #9 – Todos estamos relacionados

Siempre ten presente a quién o a qué beneficia que tú aprendas ese idioma, y a quién perjudica que no lo hagas y/o que te rindas. Responsabilidad con el resto del mundo: activada.

Estrategia #10 – Inspiración

Haz una lista de personas que te pueden ayudar y otra de materiales que te inspiran.

Tu amigo políglota. Los blogs que lees (como Necesitas otra lengua 🙂 ). Tu buddy de la estrategia #6. Un coach. Un grupo de Facebook.

Crea tus propios recordatorios con cosas importantes que suelas olvidar como: “Enfócate en lo que has avanzado y no en lo que te falta”.

Lo que sea que te inspire y te recuerde por qué lo estás haciendo y que vale la pena seguir.

Porque sí vale la pena.

¿Con cuál estrategia te gustaría comenzar? Cuéntanos en los comentarios.

rutina estudio

Diseña tu propia rutina para estudiar idiomas

Cuando esperamos encontrar como por arte de magia un momento para ser consistentes con un idioma, lo más probable es que nos demos cuenta de que eso no va a suceder. Necesitamos crear ese tiempo nosotros.

El otro día, un lector llamado Felipe me preguntó que si le podía recomendar alguna rutina de estudio diaria para el aprendizaje de idiomas.

¡Sí puedo! Y más que recomendar alguna rutina de estudio, lo que hago en esta entrada es enseñar a cualquier persona a diseñar su propia rutina de aprendizaje.

rutina estudio

Sistemas

Para crear un plan de estudio lo primero que necesitas hacer es generar un sistema.

(Esto lo aprendí de Cairene, quien es una genio de los sistemas y la organización).

Existen 6 elementos de todos los sistemas funcionales:

POR QUÉ

QUIÉN

DÓNDE

QUÉ

CUÁNDO

CÓMO

Una vez que logras tener una respuesta para cada rubro, tendrás un sistema más o menos estructurado al que le podrás hacer arreglos.

Te daré solo una pequeña explicación de cada uno porque de lo contrario me estaría robando el trabajo de Cairene (y de todos modos ella lo explica mil veces mejor), pero estoy segura de que tener una idea es mejor que estar confundido por querer estudiar y no poderlo hacer por falta de claridad.

POR QUÉ

Este rubro es igual a lo que una vez escribí acerca de la intención:

¿Cuál es la razón por la que quieres estudiar, aprender y/o dominar esta lengua? ¿Por qué es realmente importante para ti?

Porque es un sueño que tengo, algo que siempre he querido hacer y sé que me va a hacer muy feliz. 

QUIÉN

Aquí debes preguntar a quién le ayuda que aprendas un idioma o quién te va a ayudar a lograrlo.

El que yo aprenda inglés le va a ayudar a mi hermanita porque le serviré como ejemplo. 

No puedo practicar yo solo, me aburro muchísimo si no interactúo con otras personas.

DÓNDE

Implica el lugar y las herramientas que necesitas.

En mi escritorio (que esté limpio y sin distracciones). (Quizá el primer paso sea tirar toda la basura que tengo en mi escritorio).

Necesito un esquema o plan que me permita ver mi progreso, necesito materiales de las cuatro habilidades, una libreta exclusiva del inglés, una pluma, audífonos, el cargador de mi celular…

QUÉ

Qué cosas necesitas hacer para “estudiar tu idioma” (los pasos).

Lo primero que tengo que hacer es comer porque con hambre no puedo aprender.

Después, sentarme en mi escritorio si se trata de practicar lectura o escritura (o de ir al instituto para practicar con mi amigo X).

Luego, ver el esquema-calendario para ver dónde me quedé el día anterior y poder continuar con mi progreso. 

Luego, decidir con qué habilidad voy a empezar en este tiempo, y elegir un material para practicar.

Comenzar y descansar a la mitad.

Anotar dónde me quedé para futuras referencias y otras notas sobre qué me gustó y qué no. 

Guardar mis materiales donde los encuentre rápido para la siguiente vez. 

Esto irá quedando más claro conforme sigas con el sistema y con su puesta en escena.

CUÁNDO

Implica preguntarte tres cosas:

¿Durante cuánto tiempo?

Media hora cada vez. 

¿Cada cuánto tiempo?

Todos los días de lunes a viernes. 

¿En qué momento?

De 8:30 a 9:00 pm porque a esa hora nadie me distrae y no tengo hambre porque ya terminé de cenar. 

CÓMO

Es aquí donde se encuentra la clave para todo esto, pues tienes que poner atención en cuatro aspectos de tu energía:

1. Tu cuerpo

¿Tienes energía física? ¿Cómo involucras a tus sentidos en esta actividad?

Justo ahora no tengo sueño ni me siento cansado, y estoy disfrutando la energía que me dio la comida. Me gusta mucho oler mi libro de ejercicios y me encanta ver los colores de las plumas con las que escribo. 

2. Tu mente

¿Te puedes concentrar? ¿Entiendes lo que lees?

Puedo concentrarme y aprender muy bien porque ya pasaron varias horas desde que hice un esfuerzo mental grande. 

3. Tus emociones

Cuando nos sentimos tristes o enojados, no podemos poner atención en lo que estamos haciendo. ¿Te emociona lo que estás haciendo, o te aburre, o te deprime?

Me frustra un poco no avanzar tan rápido pero me entusiasma mucho ver mi tabla de progreso, eso me ayuda a que mis emociones no sean negativas.

4. Tu alma

Cuando sentimos que nuestro aprendizaje de idiomás está “conectado” con algo más grande que nosotros (el Universo, la vida, el resto de las personas, Dios, la trascendencia, el planeta…), nuestra parte “espiritual” nos llena de energía para hacerlo.

Siento que cada vez que me siento a aprender inglés, mi comunidad y mi país son un poco mejores.

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Si sientes que hay algo que está disminuyendo de cierta forma tu energía física, mental, emocional o espiritual, haz ajustes para arreglar eso. Por ejemplo, si intentas estudiar pero te distraes mucho porque estás cansado, intenta hacer algo distinto antes (como lavar los platos) para que tu mente descanse.

Poco a poco irá tomando forma tu sistema hasta que se sienta ahhh, adecuado.

Afinación

Mientras vayas creando el sistema verás que hay cosas que debes regresar a cambiar, y muchas ideas se te irán ocurriendo conforme lo escribas.

Cuando termines de hacer tu sistema, debes aplicarlo y ajustar los detalles sobre la marcha y a medida que vayas notando qué le falta (o sobra) en la práctica.

Cada vez que cambie algo en tu vida (tus horarios, tu nivel de energía, tu locación) deberás revisar el sistema para ver si se sigue adaptando y afinar lo que no.

Funciona

Cuando encontré esto de los sistemas mi vida cambió para siempre en el sentido de que dejé de echarme la culpa por no hacer las cosas que realmente quería (como meditar, o escuchar podcasts, o simplemente usar hilo dental a intervalos saludables).

Sí, tenía mucha resistencia y hasta flojera de hacer algunas cosas (difíciles o no tanto), pero lo que más afectaba era que no sabía dónde hacerlas, cuándo hacerlas o cómo hacerlas.

Ahora todo tiene sentido y procrastino mucho menos, me siento más relajada y aunque siga habiendo resistencia, ya sé por dónde empezar, lo cual es de gran ayuda.

Dale una oportunidad a los sistemas, aplícalos a tu aprendizaje de idiomas y a todo aquello que quieres o “debes” hacer y no puedes porque no encuentras el tiempo.

Y si te gusta este tipo de trabajo y, como yo, sientes que es mágico, maravilloso y no puedes creer no haber oído de él antes, échale un ojo a todas las guías de Third Hand Works. Te lo recomiendo más que ampliamente, sobre todo si te sientes desorganizado en tu día a día y sin esperanza al respecto.

En resumen, cuando tienes claro por qué, cómo, dónde, cuándo, quién y qué es lo que quieres hacer cuando dices que quieres “estudiar” o “aprender” un idioma, tendrás la claridad necesaria para realmente poner manos a la obra y hacer que deje de estar en el mundo de ilusiones del “algún día”.

Si creas un sistema y te funciona o te hace notar algo que no sabías acerca de tu relación con el aprendizaje de idiomas, no dudes en contármelo, me interesa mucho.

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Foto de Sebastien Wiertz 

Reflexión de fin de año

Un año es mucho tiempo para hacer cosas. Pero, al mismo tiempo, se pasa extremadamente rápido y llega un momento en el que uno no recuerda lo que hizo. O surgen preguntas como:

¿Me juras que eso fue este año? Pensé que había sido antes…

Después de hacer el “Ritual de fin de año” de Bari Tessler y sorprenderme sobremanera (en el buen sentido) por todo lo que descubrí de mi vida los últimos doce meses, decidí robarme su idea y adaptarla para “Necesitas otra lengua”.

Puedes seguir todos los pasos, o tomar solamente lo que te llame mucho la atención. O bien, sólo leerlo para ver si se siembra una semilla para una futura ocasión.

También puedes leerlo únicamente para enterarte de mis respuestas.

Al final de esta entrada encontrarás las preguntas listas para imprimir o copiar y pegar.
Happy New Year! Colorful Bubbly for You!

Las preguntas 

Toma un cuaderno o un documento de Word, Google Docs, LibreOffice o lo que gustes; ponte muy cómodo y comencemos:

1. ¿Cuáles fueron los momentos / las actividades más destacados del año, con respecto a las lenguas?

Me metí a clases de árabe. Terminé el semestre aunque me costó mucho trabajo. Obtuve una calificación que mi yo del pasado habría considerado mediocre pero estuvo realmente bien.

Leí más de 30 libros en inglés.

Y al mismo tiempo, busqué no rodearme de tantos medios procedentes de EUA.

Vi muchas películas francesas casi sin leer los subtítulos.

Jugué un poco en Duolingo con el alemán. (No mucho, he de confesar).

Seguí escribiendo en este blog.

2. ¿Estableciste algún hábito o práctica frecuente?

Ir a clases cuenta, ¿cierto? (Sí, sí cuenta).

Escuchaba un podcast en árabe todas las semanas (pero después lo dejé).

Todos los sábados escribí un balance de la semana y todos los domingos una lista de deseos. En inglés ambos. Empecé en septiembre.

3. ¿Cómo cambió tu relación con el aprendizaje de idiomas este año? 

Me topé por primera vez con que una lengua fuera complicada y extremadamente frustrante para mí. Antes creía que todas las lenguas eran más bien fáciles. 

Me enfoqué mucho más en crear prácticas que conduzcan al aprendizaje, y entender todo lo que hay alrededor de estas. Menos gramática, más mente humana.

Dejé de ver la adquisición de lenguas como una cuestión de fuerza de voluntad, y comencé a notar que es una muestra de nuestra relación con adquirir conocimientos en general. Como reaccionamos a aprender otra lengua es como reaccionamos a tener más cosas buenas. O algo así; todavía no puedo explicarlo muy bien. 

4. ¿Qué fue lo que más funcionó este año?

No detenerme la primera vez que me rechazaron en las clases. Ir a preguntar de cualquier forma.

Hacer los ejercicios en clase.

Buscar formas de hacer menos aburrido lo más aburrido.

Encontrar podcasts.

Aprenderme canciones en alemán.

5. ¿De qué estás más orgulloso?

¡Puedo leer el alfabeto árabe! Ya no son un montón de rayitas cursivas emocionantes. ¡Ya sé cómo suena!

Aprendí y memoricé muchísimas palabras en todas las lenguas que conozco. (Hasta en español).

6. ¿Qué te gustaría cambiar? ¿Qué estás listo para soltar / dejar ir?

Me gustaría tener un dispositivo móvil (como un smartphone o una tableta), a pesar de que los odio un poco, sólo para poder usar Duolingo con más frecuencia. Y bajar más apps  para aprender mejor mis idiomas.

También quisiera poder dejar ir la idea de que una lengua debe ser aprendida en muy poco tiempo. Porque no es cierto. Nos toma el tiempo que nos tenga que tomar.

7. ¿Tenías metas antes de comenzar el 2013? ¿Fueron realistas o sólo te hicieron sentir mal por no poder cumplirlas?

Quería meterme a clases de árabe. Aprender a leer y a escribir.

Fueron muy realistas pero no contaba con que iba a tener que ir muy lento porque me estoy tardando más de lo que creía en terminar mi tesis. Y si no la termino pronto, se crean conflictos de prioridades y me desespero.

8. ¿Qué fue lo que no funcionó? ¿Qué obstáculos hubo?

Escuchar podcasts cuando no entiendo nada. Sé que hay mucha gente que es feliz sólo oyendo la lengua sin comprender el contenido, pero a mí eso no me funciona.

9. ¿Qué aprendiste sobre ti mismo gracias a los idiomas de este año (o su ausencia)? 

Que mis días pueden tener estructura incluso sin un horario externo (es decir, que me puedo organizar por mí misma).

10. Haz una lista de todos los pequeños pasos y todo el progreso que hiciste. Para después celebrar. Se siente bonito. 

Además de lo que ya dije, realmente trabajé en mi tesis porque… tesis, pero también porque ya no quiero que sea un pretexto para no seguir aprendiendo todos los idiomas que siempre he querido hablar.

Esa era una de mis tantas motivaciones, y fue muy útil, en realidad.

11. ¿Qué sigue para el próximo año? Lista de deseos, metas, ajustes, giros de 180 grados…

Quiero seguir con el árabe. Seguir aprendiendo sobre el islam y el sufismo. Sobre la cultura en los países del Medio Oriente y sus conflictos políticos y sociales.

Quiero aprenderme muchas canciones en alemán. Más y más.

Quiero ver más cine francés sin subtítulos.

Quiero leer otros 30 libros en inglés. Quizá alguna novela.

Quiero seguir escribiendo en este blog.

12. Cosas específicas que podrías hacer para que se realice:

Puedo hacer lo posible por terminar mi tesis antes de febrero. (Sólo debo seguir con el plan).

Puedo bajar la letra de las canciones que me quiero aprender y tenerlas a la mano. Pasar las canciones a mi celular.

Hacer una lista de los libros que me gustaría leer, y conseguirlos.

13. ¿Algo más?

Ha sido extremadamente satsfactorio y fructífero ligar todo lo que leo y todo lo que vivo con los idiomas y su aprendizaje. Creo que este blog es la mejor idea que he tenido.

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Espero que estas 13 preguntas te den tanta claridad como a mí. ¡La claridad es lo mejooor! 😀

1. ¿Cuáles fueron los momentos / las actividades más destacados del año, con respecto a las lenguas?

2. ¿Estableciste algún hábito o práctica frecuente?

3. ¿Cómo cambió tu relación con el aprendizaje de idiomas este año?

4. ¿Qué fue lo que más funcionó este año?

5. ¿De qué estás más orgulloso?

6. ¿Qué te gustaría cambiar? ¿Qué estás listo para soltar / dejar ir?

7. ¿Tenías metas antes de comenzar el 2013? ¿Fueron realistas o sólo te hicieron sentir mal por no poder cumplirlas?

8. ¿Qué fue lo que no funcionó? ¿Qué obstáculos hubo?

9. ¿Qué aprendiste sobre ti mismo gracias a los idiomas de este año (o su ausencia)?

10. Haz una lista de todos los pequeños pasos y todo el progreso que hiciste. Para después celebrar. Se siente bonito. 

11. ¿Qué sigue para el próximo año? Lista de deseos, metas, ajustes, giros de 180 grados…

12. Cosas específicas que podrías hacer para que se haga realidad:

13. ¿Algo más?

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Si te sientes valiente, me encantaría leer tus respuestas en los comentarios de esta entrada. 

Y, como casi todo lo de este blog, puedes quitarle el factor “idiomas” y aplicar este recuento a cualquier área de tu vida.

Foto de Evan Leeson

Cómo aprender una lengua desde cero

Aprender una lengua desde cero de manera autodidacta es uno de los retos más grandes cuando de idiomas se trata, sobre todo si no se tiene experiencia.

Pero a veces es necesario cuando no tienes a tu alcance clases de la lengua que te interesa, o cuando páginas como livemocha.com o busuu.com no te gustan ni te han servido en ocasiones anteriores.

En esta entrada expongo algunas ideas que pueden ayudarte a que los intentos que haces no sean en vano. Son sólo puntos de partida para que experimentes, pues no hay un sólo método infalible para todos.

Hay quienes sólo se ponen a leer y escuchar materiales en la otra lengua, aunque no entiendan nada, y juran que eso te hace adquirir la lengua (nunca lo he intentado pero suena a que no es un método sustentable… corrígeme si me equivoco)

También he visto que se se ponen a traducir el periódico palabra por palabra (quizá un día o dos está bien, pero creo que después de unos días yo ya no querría hacerlo).

O si no, toman un libro de frases para viajeros, se aprenden de memoria algunas oraciones, y buscan con quién hablar desde el primer día. (tenemos que admitir que suena demasiado aterrador).

Sprout

1. No lo sueltes

A mí me pasaba muy seguido que justo en fin de semestre se me ocurría iniciar el aprendizaje de una lengua. No sé si era para no enfrentar un montón de tareas que me iba a costar trabajo hacer o por qué, pero como podrás suponer, la escuela era primero y las dos o tres palabras que aprendía después de uno o dos días de estudiar la lengua se me olvidaban en unas semanas.

Pero eso no era lo peor, sino que cada vez que pensaba en intentarlo de nuevo (como en vacaciones), automáticamente lo asociaba con el fracaso de mi intento anterior y menos me daban ganas de ponerme a aprender.

Sé que a veces no se puede saber cuándo la vida te va a hacer abandonar el avance que llevas, y que de hecho cualquier cosa se puede poner como pretexto, pero haz lo posible por que este intento sea el definitivo.

Nota: esto no significa que debes encontrar EL método perfecto y que no puedes fallar o equivocarte, sino que estás dispuesto a volverlo a intentar cuando el idioma o tu vida se pongan difíciles. Es decir, que no lo vas a dejar a la primera.

2. Busca y acumula

Ya que sabes cuál lengua quieres aprender, busca recursos en bibliotecas. A veces hay cursos audiovisuales que te prestan, o libros con métodos para principiantes.  También puedes ir a librerías, pero normalmente uno acaba comprando gramáticas dificilísimas de leer que nunca revisa.

Pregúntale a conocidos que sepas que hablan la lengua si tienen algún material que ya no usen de cuando empezaron con la lengua.

Y, lo más fructífero, busca en Internet:

Crea una carpeta de marcadores o favoritos en tu explorador de Internet (Chrome, Firefox) que diga “Griego”, por ejemplo. Ahí vas a guardar todos los links que encuentres. En esta etapa no vas a aprender nada, sólo vas a coleccionar recursos que te van a servir en un futuro. 

Muchos abandonamos el ser autodidactas desde cero porque encontramos un solo método y nos apegamos a él esperando que funcione a la perfección (aun cuando da muestras de no ser del todo adecuado), lo que nos hace pensar que 1) estamos negados para los idiomas, 2) es una lengua muy difícil y/u horrible, 3) no es un buen momento para aprender, y 4) todas las anteriores.

Para evitar eso, es necesario buscar y acumular.

Así, primero escribe “aprender griego moderno”, y haz clic en páginas especializadas que se llamen (estoy inventando) quieroaprendergriego.com, griegoen100días.com, etc. y márcalas como favoritos que se guarden en la carpeta que hiciste (si no sabes cómo, averiguar la manera es tu primera tarea en pro del nuevo idioma).

Otras frases útiles que puedes buscar:

Griego para hispanohablantes, griego para principiantes, griego básico, curso de griego, griego fácil,

Guarda alguna entrada de blog cuyo título te llame mucho la atención, o un artículo que te explique lo más básico (el alfabeto, por ejemplo).

Quizá guardes mucha basura, pero eso no te debe importar tanto en esta etapa.

Después, busca videos en Youtube y suscríbete a canales de nombre Griegoparahispanohablantes o Sefelizaprendegriego (otra vez invento). La idea es que sean canales especializados. Si no tienes cuenta y no te puedes suscribir, solamente guarda los links en la carpeta de arriba.

Si te atrae la idea, también puedes buscar lo mismo en inglés o en otra lengua que ya sepas.

Cuando tengas unos 15 o 20 marcadores, cierra esa carpeta y ponte a hacer otra cosa. 

2.5 Hazte tiempo y espacio

Piensa en la semana que viene y establece una actividad que puedas intercambiar por el estudio de tu nueva lengua:

Ver la TV de 6 a 7 en vez de dos horas, y de 5 a 6 estudiar griego.

(No tiene que ser una hora. Pueden ser 10 minutos. De verdad.)

O, si no tienes alguna actividad que intercambiar, haz lo posible por encontrar un espacio de 10 a 30 minutos cada día. O más, si puedes o si tienes prisa por aprender la lengua.

Intenta que ese espacio sea después de la misma actividad todos los días (después de despertar, o después de bañarte, o en cuanto llegues a tu casa, etc.) para que sea más fácil recordarlo.

Si quieres puedes anotar, en un lugar donde lo veas, que vas a estudiar durante esta semana después de cenar. Se disminuyen las probabilidades de que sea un intento en vano.

3. Encuentra lo que te gusta 

Los siguientes días quizá comiences a aprender algunas palabras o algunas cosas, pero la finalidad de esta etapa es que reduzcas la lista de los marcadores que obtuviste en el paso 2. y te quedes con lo que te va gustando.

Seguramente habrá páginas que te parecerán aburridas, o videos de muy mala calidad, pero también hallarás materiales que te gusten mucho. Esos son los que debes guardar. Borra sin temor los marcadores que no te gustaron.

Por ejemplo, el primer día de revisión de materiales, vas a ver los primeros 5 marcadores que guardaste.

El primero y el segundo eran muy breves (los borras después de verlos), y el tercero te llama la atención. Era un video y ese te lleva a otro y luego a otro. Descubres que te gusta y de repente ya pasó el tiempo que le ibas a dedicar a tu lengua hoy, y sólo revisaste tres de los marcadores. Está bien. La idea de tener varios no es que los uses todos, sino que sepas que tienes opciones.

4. Sigue lo que te gusta

Supongamos que te encantó un video de un canal de Youtube que tiene 74 videos dedicados sólo al aprendizaje del griego. Lo que sigue es ponerse a verlos, es decir, usar los materiales que te han gustado y que crees que te pueden servir más.

Sólo déjate llevar por lo que te hace aprender de una forma agradable.

Se trata de que halles dos o tres materiales de ayuda (blogs, páginas, videos, etc.) que se puedan complementar entre sí para que poco a poco vayas adquiriendo la lengua.

5. No lo dejes 

Repite los procesos anteriores hasta que la nueva lengua forme parte de tu vida y puedas sentir cómo vas progresando.

Sé constante y regresa a tu estudio cada vez que algo te aleje del nuevo idioma.

Haz una lista de las razones por las que quieres aprender esa lengua y regresa a ella cuando te sientas un poco desmotivado.  Si necesitas más ideas, lee otras entradas de este blog, “Necesitas otra Lengua”.

En menos de lo que crees vas a poder aprender con materiales EN la lengua que deseas, y no en español SOBRE ese idioma porque ya habrás aprendido mucho más que cero.

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Como dije, esta no es la única forma de ser autodidacta desde cero. Toma y experimenta con lo que te sirva y deja ir lo demás.

Cuando llegues a un nivel en el que ya entiendes textos y audios en la otra lengua, estás listo para la siguiente etapa.

Gracias por leer, y no olvides escribir en los comentarios qué es lo que más te ha funcionado para aprender una lengua desde cero sin clases.

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Foto de Simon Q

Cómo aprender otro idioma

En esta entrada voy a hacer un resumen muy claro de cómo se aprende otra lengua cuando ya entiendes algunas cosas en ella. Para que pongas manos a la obra, paso a paso.

¿Buscas “Cómo aprender otro idioma desde cero“?
Atlas, it's time for your bath

Paso 0. Haz una lista de las cosas que te gustan e interesan: los textos que lees en tu lengua materna, las canciones que escuchas, los temas que te atraen por naturaleza. Pon especial atención en las cosas que haces para procrastinar. Fíjate en todo aquello que haces sin que nadie te lo tenga que pedir.

Paso 1. Siente las ganas y/o la necesidad y/o la presión de hablar otro idioma. Puede venir en cualquier forma. Aprovéchala porque muy probablemente tardará años en reaparecer si la dejas ir.

Una lengua se adquiere practicando lo que aprendes y corrigiendo lo que sabes. Como cualquier otra habilidad, de hecho.

Por lo tanto, necesitas que el idioma entre a ti y que salga de ti. Si lees otros textos sobre lenguas, esto lo verás como input output, respectivamente. Es decir, que necesitas tener un “ejemplo” de cómo funciona la lengua (leer y escuchar) para poder producirlo (escribir y hablar). Las famosas cuatro habilidades.

Dicho esto, la clave es utilizar material que sea relevante para ti (v. Paso 0) y usar la lengua con personas que te corrijan, para que aprendas de tus errores.

 ¿Preguntas de dónde sacar a esas personas? Internet es enorme. Usa esta página para empezar. Sólo crea una cuenta, busca en los foros una oferta que te interese y envíale un mensaje privado a la persona de tu agrado para que quedes de acuerdo con ella para un intercambio. Hay decenas de páginas como Polyglot Club, aunque esa me gusta porque tiene mucha gente.

¿Preguntas de dónde sacar el material? Sólo ve al traductor de Google, escribe un tema de tu interés, elige la lengua meta para el recuadro de la derecha y copia y pega en el buscador lo que aparezca. Elige un resultado que llame tu atención y empieza a descifrar.

¿Fue un resumen muy grande?

Tal vez tengas razón. Debí haber sido más breve:

  1. Aprende algunas frases
  2. Habla con personas que dominen la lengua que te interesa
  3. Pídeles que te corrijan (tienes que evitar tomártelo personal)
  4. Repite hasta que te dejen de corregir.

Para aprender a hablar una lengua, ponte a hablar.

Para aprender a escribir otro idioma, ponte a escribir.

Para aprender a leer… ok, ya entendiste.

Infórmate más sobre las cuatro habilidades.

Paso 2. No pierdas la fe. Enfrenta tus temores hasta que desaparezcan. No te desesperes. Soporta la frustración. Convierte tu nueva lengua en un hábito. Estudia todos los días (aunque sea sólo una palabra nueva al día).

Paso 3. Disfrútalo. Aprovecha todas las puertas que se te abrirán. Las personas que conocerás. Los lugares a los que irás.

Puedes apoyarte con cursos en Internet, con clases, con tablas de verbos, con lo que tengas a la mano, pero no hay nada mejor que las personas. Que el mundo sea tu curso de idiomas.

Si necesitas más información sobre los diferentes métodos, haz clic aquí.

En caso de que tengas preguntas, escríbeme.

Espero que esta entrada te sirva.

Compártela. Gracias

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Foto de woodleywonderworks

Guía para las ultra efectivas Pruebas de 30 días.

Otra guía con una de las herramientas más útiles con las que me he topado. Te va a gustar haberla leído (y aplicado).

La idea detrás de estas pruebas es adquirir costumbres que te llevan poco a poco a lograr tus metas (Guía para ponerse metas) y a ir mejorando o modificando aquello que actualmente no te beneficia tanto.

Por lo tanto, se pueden usar para cambiar hábitos que ya tienes o para incluir actividades que no existían en ti, porque parten del hecho de que después de varias semanas de hacer algo repetidamente, dejas de pensar en hacerlo y no gastas ni energía ni esfuerzo porque se vuelve automático.

Lo más agradable…

es que como son pruebas, traen momentos de mentalidad abierta.

Pero eso no es todo. Pueden no ser permanentes si no te gustan porque el cerebro regresa a aquello a lo que estaba acostumbrado.

Por ejemplo: supongamos que quieres dejar de tomar Coca-cola. Pensar que nunca más beberás esa cosa es terrible, pero imaginarte que sólo durante un mes lo dejarás de lado para ver qué se siente, qué pasa, qué aprendes, no suena tan mal, ¿cierto?

Así, si descubrieras que tu vida es mejor con Coca-cola que sin ella, está bien, pero ya viste ambas caras de la moneda.

Lo grandioso de estas pruebas…

es que que te permiten conocer las dos partes de un argumento para que elijas conscientemente qué prefieres.

Ahora, en otro ejemplo, supongamos que te gustaría leer más, hacerte del hábito de la lectura. Lo que sigue es que, durante los próximos 30 días, escojas una hora determinada para leer, y lo hagas así hasta que tu cuerpo te lleve (sin que lo pienses) hacia los textos.

Las posibilidades son infinitas.

Puedes probar cualquier cosa. Cualquiera que sea lo suficientemente específica como para hacerlo en 3o días. Para experimentar y para aprender cosas; pero, sobre todo, para actuar.

Sin acción no pasa nada nunca. Sin actuar todo es aburrido, todo se reduce a la inercia, todo está fuera de tu control. Y conforme ves que lo que has hecho son logros que se acumulan, te vuelves más seguro de ti mismo.

Cuando me planteo Pruebas de 3o días me siento más feliz que cuando no lo hago por miedo, por pretextos, o por lo que sea. Siento que me estoy moviendo. Y me gusta.

Una P30D:

  • tiene que ser algo significativo para ti. Algo que te importe, que te obsesione, y como con las metas, que veas por doquier.
  • debe ser algo que puedas hacer o hagas todos los días.
  • ha de ser algo que sea un sí o un no (leer o no leer).
  • debe ser difícil de olvidar. Si son cambios significativos, tendrás más oportunidades de llegar al final del mes. En vez de “Ver un programa de TV en vez de cuatro”, prefiere “No prender la TV en 30 días”. Seguro que no se te olvida.
  • Es importante que los escribas y los pongas donde los veas. De esta forma sabrás que tienes una verdadera intención de hacerlo y, al mismo tiempo, no lo olvidarás.
  • tiene que ser una. No se recomienda hacer más de una al mismo tiempo. Con calma.

Para que no lo abandones en la semana 2, renueva tu interés y tu motivación por medio de la lectura de más información relacionada con lo que estás haciendo, y deja en claro (por escrito) cuántos beneficios has obtenido, etc. Haz una bitácora, o si tienes un diario, agrégalo ahí.

A mí me funciona usar un “Book of me“. No es un diario, ni una bitácora. Es donde pongo cómo van mis experimentos, mis metas, qué hice de novedoso, qué tal va todo. Es un cuaderno en el que sólo hablo de cosas que sólo yo entiendo. Es agradable verlo al final del año, porque recuerdas todo lo que hiciste.

Lo ideal con estas Pruebas es que te obsesiones porque la emoción inicial no permanece igual a lo largo de un mes.

¿Y luego?

  1. Es fundamental que lo hagas todos los días de la prueba. La mente aprende mejor a base de repeticiones constantes. (Aunque si te saltas un solo día no pasa nada.)
  2. Recuerda que, sí, es bueno ser disciplinado y hacer las cosas hasta el final, pero si estás abusando de ti mismo o si la Prueba se convierte en una tortura, puedes abandonarlo. Tú sabrás cuándo exigirte y cuándo es simplemente demasiado. Esto se trata de pasársela bien, de encontrar cosas útiles, de adquirir habilidades e intentar cosas buenas. No de sufrir.
  3. Lo genial de estas pruebas es que son metas cumplidas y éxitos alcanzados que, poco a poco, te van haciendo más feliz para que confíes más en ti a la hora de ponerte metas más grandes.

Aprovecha las P30D para expandir tus límites y tu mente. No te vas a arrepentir. 😉

¿Quieres ideas?

  • Leer durante una hora en la lengua que estudias.
  • Escuchar un capítulo de ese podcast que bajaste hace meses.
  • Cerrar tu cuenta de Facebook y usar ese tiempo para “estudiar“.
  • Escribir 400 palabras en otro idioma al día.
  • Despertarte una hora más temprano para leer.
  • Oír con mucha atención una canción diferente.
  • Aprenderte 20 palabras al día.
  • [Añade tu idea]

Hay una página llamada 43things (en inglés) en la que puedes escribir tus metas y tus pruebas. Es una red social en la que otras personas pueden ver tus propósitos y te da ánimos. Hay quienes están haciendo cosas realmente extraordinarias y te da miles de ideas de lo que se puede hacer. Revísala, no pierdes nada.

Resumen:

Para las metas necesitas, muchas veces, P30D: son una gran herramienta para avanzar y sentir que haces algo (¡porque lo haces!)

Proponte cosas que te importen/ayuden/gusten/entusiasmen.

Escríbelas donde las veas.

Hazlo durante 30 días. (Algunas llevan más tiempo–tal vez hasta dos periodos de 30 días– otras un poco menos). (Actualización ene/13: En este artículo dice que una acción se vuelve automática en un promedio de 66 días, pero que depende en gran medida de qué actividad se quiera convertir en hábito. Algunas cosas tardan 10 días, otras hasta 254. Por lo tanto, ten paciencia si a los 40 días sigue sin ser automático.)

Decide si sigues con ello.

Y divértete.

Son muy poderosas. Haz la prueba con un cambio pequeño aunque significativo y verás a lo que me refiero.

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