5 “reglas” vitales que me mantienen cuerda y concentrada

A lo largo de los años he ido reuniendo ciertos conceptos que hacen que todo en mi vida sea mejor, y quiero compartirlos contigo porque son de lo más útiles para aprender idiomas.

Puedo decir con mucho orgullo que son “reglas” que aplico regularmente y que nunca me han defraudado (o no que yo recuerde).

Pongo “reglas” entre comillas porque no me gusta sentir que son órdenes o mandatos o que si las rompo algo malo va a pasar, y aunque la palabra “lineamiento” es mucho más acertada a lo que realmente son, preferí quedarme con “regla” porque “lineamiento” es una palabra cero emocionante.

Pero te invito a que tú les pongas el nombre que más te guste.  :)

Los escribo en imperativo no como cosas que debes seguir tú, sino como recordatorios que me hace mi Yo del pasado, a veces más de una vez.

Entonces:

  1. Si no te funciona después de darle al menos una buena oportunidad, déjalo ir.

Es muy fácil obstinarse y aferrarse a que algo debe funcionar sí o sí, sobre todo porque no tendemos a confiar en nosotros mismos y en nuestras percepciones, pero hay un gran mérito en detenerse de vez en cuando y decir:

A ver, ya intenté esto 16 veces, en diferentes momentos de mi vida, en distintas maneras y simplemente no me funciona, quizá sea hora de dejarlo ir con elegancia y dignidad.

Esto suele suceder muchísimo con los métodos de aprendizaje de idiomas que todo mundo va por la vida diciendo que son lo mejor y lo único que le han funcionado.

A mí, por ejemplo, no me funciona en lo más mínimo hacer flashcards de palabras o frases sueltas para recordar vocabulario, y sé que a mucha gente sí.

Así, en lugar de pensar que algo anda mal conmigo porque debería servirme y gustarme, lo dejé ir porque tengo alternativas, puedo aprender vocabulario de otras formas que sí me gustan y funcionan.

Y ya está, no pasa nada.

  1. Piensa en pequeño, lo más pequeño que puedas.

Mi lema preferido en la vida es “when in doubt, think small”.

Si un proyecto me aterra o estoy estancada o pienso que va a ser muy difícil o me doy cuenta de que ya llevo mucho tiempo procrastinándolo, siempre me pregunto a mí misma:

¿Cuál es el paso más pequeño que puedo dar?

Y, casi siempre, el simple hecho de hacerlo consciente me genera ganas de hacerlo y romper el muro que me separa de mi proyecto.

También funciona, por ejemplo, cuando elegí hacer algo que en el presente, por alguna razón, no tengo tantas ganas de hacer como quería. Me digo a mí misma:

No necesitas enviar el correo completo, solo abre [el explorador de Internet].

O:

No necesitas leer todo el libro, solo la primera frase.

Funciona de maravilla.

  1. La incomodidad es tu amiga cuando en el fondo hay un “sí” real.

Durante los últimos dos años, he estado intensamente incómoda.

No todo el tiempo (¿te imaginas?) ni en todas las áreas de mi vida, pero vaya que he aplicado eso del salir de mi zona de confort (con todo y cliché).

He hecho cosas que no me imaginaba haciendo, y aunque al principio esa sensación de “no voy a poder, qué estoy haciendo, no quiero no puedo no quiero” era sumamente desagradable, poco a poco me he hecho su amiga y ahora convivimos cotidianamente sin mayor problema. Cada vez la siento con menos fuerza.

En mi caso, esa incomodidad casi siempre es miedo. Por lo tanto, ha ayudado a que seamos amigas el hecho de que he visto que no pasa lo que temía, o de que cuando pasa tengo herramientas y recursos con los que le puedo hacer frente.

Lo cierto es que hay de incomodidades a incomodidades.

No es lo mismo sentirme incómoda porque estoy dando a conocer un proyecto que amo y que creo que le va a servir a la gente que sentirme incómoda porque alguien está intentando obligarme a hacer algo.

En el primer caso, aventarme a sentir la incomodidad es de lo que más cosas buenas me ha dejado en la vida.

Pero es cierto, tiene que haber un “sí” genuino detrás, una alineación, por decirlo de algún modo, con lo que quiero de mi vida, o de otra forma la incomodidad solo se convierte en sufrimiento sin sentido.

  1. “El aislamiento es el asesino de sueños”

Esta frase se la robé a mi ídolo Barbara Sher porque tiene muchísima razón.

Nunca se me ocurren más ideas que cuando estoy rodeada de personas, involucrada en el mundo, hablando de mis proyectos, mis sueños, mis obstáculos y mis retos y escuchando todo lo que la gente tenga que decir sobre cualquier cosa.

Si me aíslo (como tiendo a hacer), se me olvida que tengo sueños, que son posibles, que hay maneras, que existe todo un mundo lleno de oportunidades.

Solo eso: isolation is the dream killer y la conexión es lo que les da vida.

  1. Es mejor avanzar a la velocidad de la erosión que no avanzar nada por esperar el momento / contexto perfecto.

No sé de dónde sacamos la idea de que existía algo llamado “el momento perfecto” o “el momento adecuado”. Es una ilusión a la que nos aferramos para no hacer lo que queremos (por temor, entre otras cosas).

Es mejor escribir un párrafo a la semana para completar tu novela que “esperar” a que pase “algo” que haga que de repente tengas dos horas libres en un día.

Es mejor aprender un verbo al día que soñar con el momento en el que tengas una hora completa todos los días para sentarte a estudiar japonés.

Y resulta muy curioso porque, al pensar en esto, nuestro cerebro nos engaña.

Nos dice:

Uff, pero ¿cuándo vamos a acabar si escribimos un párrafo a la semana? ¡Nunca!

A lo que nosotros podemos contestarle:

Pues no lo sé, pero seguramente vamos a acabar más rápido que si seguimos sin hacer nada.

Y así como él nos engaña, nosotros también podemos engañarlo.

Una vez que te propones memorizar una frase al día, y eso te da satisfacciones, y logras encontrar el tiempo para hacerlo, como por arte de magia comienza a aparecer más tiempo donde antes no existía.

(Pero shh, es nuestro secreto, no dejes que tu cerebro se entere).

Y aun si esto último no sucede, es mejor avanzar desesperantemente lento que no avanzar.

De verdad  :)


¿Cuál de estas “reglas” ya aplicas en tu vida? ¿Cuál te gustaría comenzar a recordar?

¿Tienes algunas “reglas” que te ayuden a seguir por el buen camino? Cuéntamelo todo en los comentarios.

Vamos, di algo...

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