Dos mil trece en retrospectiva 3/3

Para 2013 decidí dividir el recuento del año en tres partes. La parte 1 a finales de abril, la parte 2 a finales de agosto y esta parte 3 a finales de diciembre.

¡Ya se acabó el año!

Los últimos meses del año fueron mil veces más tranquilos que el resto del mismo. Pude concentrarme en lo importante y sentí que hice muchas cosas.

Me sentí genuinamente feliz en general y, además, cada vez estoy más cerca de terminar mi tesis. Te invito a leer lo que llevé a cabo:

Prairie Dawn

Septiembre – Dinero (+tesis)

Desde el principio de los tiempos he tenido claro que quiero que el dinero sea mi amigo, y no un factor de estrés. Tenía la idea de que si uno aprendía ciertos conceptos y los ponía en práctica, podía lograr que el dinero fuera el mejor aliado.

Sin embargo, nunca me imaginé que aprender esos conceptos y comenzar a ponerlos en práctica fuera tan divertido como descubrí durante este mes. Terminé de aplicar algunos pasos que había leído en Your Money or Your Life (hice tablas, cuentas, gráficas y números) y leí un par de libros realmente útiles que me dieron mucha esperanza.

Mis finanzas tienen un largo camino que recorrer para que se encuentren donde quiero que estén, pero me alegra haber empezado este mes con la certeza de que sólo se va a poner mejor porque tengo las herramientas para que no sea un dolor de cabeza.

Octubre – Tiempo (+tesis)

En años pasados no le había dedicado un mes entero a la categoría “tiempo”, pero alguna parte de organizar mi dinero hizo que me diera curiosidad ver qué sucedía con el tiempo.

Para este mes, leí un libro llamado 168 Hours. You Have More Time Than You Think, en el que la autora sugiere que registres todo lo que haces en las 168 horas que conforman una semana. Como soy poco menos que adicta a los ejercicios de los libros, me propuse llevar a cabo el registro.

Lo único que te puedo decir es: 168 horas es MUCHÍSIMO tiempo. Y crear un registro de lo que uno hace en determinado tiempo es algo horrible. Te lo dice alguien que lleva más de un año inventariando  por gusto y con gusto cada centavo que gasta y recibe.

Sin embargo, pude apreciar que llevo ya varios meses sin sufrir por ese estilo de vida acelerado que parece una epidemia de la vida moderna. Aprecio sobremanera esto. Sobre todo porque sé que probablamente no pueda seguir así durante mucho mmm… tiempo.

Noviembre – Trabajo (+tesis)

Aunque desde mayo pensé que sería una buena idea dedicarle un mes entero (no sé por qué terminó siendo noviembre) al trabajo, este mes continué con la obsesión que adquirí en octubre por el tiempo y la relación que tengo con él. Sólo quería hablar del tiempo.

Pero como he comprobado que es importante para mí al menos intentar apegarme a los planes que hago, leí un libro llamado Your Brain at Work

Aunque aprendí muchas cosas sobre el funcionamiento del cerebro, lo que mejor recuerdo es que es recomendable comenzar la jornada con un esfuerzo por establecer las prioridades del día.

Aplicar lo anterior ha producido una diferencia notable en lo que hago (y dejo de hacer) y en los resultados. Muy recomendable.

Y como está comenzando a ser tradición, me metí a hacer el ridículo a NaNoWriMo 2013. Intenté escribir una novela de 50,000 palabras y sólo obtuve una… cosa de +13,000 palabras. Me había puesto la meta de llegar a las 10,000, por lo que fue todo un logro.

Como es de esperarse de alguien como yo —que tengo un impedimento severo para escribir ficción— no he leído ni revisado esas +13,000 palabras. Quizá algún día lo haga. Probablemente no.

Lo mejor de NaNo fue que superé una especie de trauma prejuicioso o prejuicio traumático que tenía con respecto a las novelas y mi falta de imaginación para las historias. Ya no me sudan las manos cuando la gente habla de escribir ficción.

Un efecto secundario de ese propósito: fui a lugares a los que nunca había ido, y con personas que nunca había visto. Todo eso sin sentir una pizca de “ansiedad social”. Fui valiente y rindió frutos.

Diciembre – ¿Diversión? ¿Tesis? ¿Qué?

Mi plan era algo así como “distracción” o “relajación”, pero a decir verdad, eso sonaba como tener que hacer algo y el esparcimiento debe ser algo que fluya, no una obligación.

Para diciembre ya no quería hacer nada… más que soñar, revisar el año que se va, comprar lo que necesitaré para el 2014 y escribir, escribir, escribir en mi cuaderno sobre una idea que tuve, para que crezca.

En este mes me dio una especie de “ataque de esperanza” con respecto al futuro. Todavía no quiero hablar del proyecto que se me ocurrió, pero puedo decir que me tranquilizó porque llenó un hueco cuya existencia me causaba mucho miedo.

Vamos a ver qué pasa.

En diciembre también puse mucha atención a mi reacción al mes en sí, a las vacaciones de las personas con las que más convivo, a las invitaciones a reuniones, a las largas filas para comprar regalos. Estuve tomando muchas notas para que no me tome por sorpresa el próximo año.

Y decidí que eso voy a hacer todo el año que entra:

tomar notas para hacer planes.

Por ejemplo:

Noto que, desde principios de diciembre, el ambiente festivo / vacacional a mi alrededor hace que me den nulas ganas de trabajar, aunque sigo teniendo obligaciones. Empezar lo más pronto posible.

o como:

En la semana de Navidad todos los días se sienten como domingo. Poner notas en todos lados para no confundir las fechas de los eventos.

Me resulta muy útil tener en cuenta este tipo de detalles. Me ahorra problemas y me da claridad.

“Claridad” es la palabra del 2014.

Proyecciones y otras notas

Para el 2014 el blog cambiará de look. Sí, otra vez.

He leído que no es lo mejor que puedes hacer porque cuando la gente entra al blog se confunde, se incomoda, y piensa algo así como

¿Por qué la autora juega con mi mente?

pero ha llegado el momento de dejar ir al tema Fresh & Clean de WordPress (que incluso está descontinuado) y permitir que lleguen otro tipo de ambientes.

Rara vez nos dan ganas de hacer cambios (en general siempre tendemos a evitarlos) y creo que debo aprovechar esa iniciativa.

Discúlpame si la próxima vez que das clic para leer “Necesitas otra lengua” piensas que te equivocaste de página. Sólo soy yo intentando encontrar mi identidad bloguera, aun después de todo este tiempo. 

Me ilusiona la idea de seguir evolucionando.😀

Lee mi reflexión de fin de año para saber qué voy a hacer con mis idiomas.

Muchas gracias por encontrar y leer Necesitas otra lengua.

No tienes idea de cuán rica es mi vida gracias a ti.

___

Foto de Photography by Tiwago

11 comentarios en “Dos mil trece en retrospectiva 3/3

  1. César

    ¡Feliz año nuevo a todos! En especial a la creadora de este blog. Muchos saludos y no dejes de escribir. Creo que tienes un sólido club de fans en el que me incluyo😉

  2. Lorena

    Me encanta tu blog! Estoy segura que 2014 solo nos traerá cosas buenas! Un saludo de una española viviendo en Alemania desde Moscú!!! Feliz año nuevo!!

Vamos, di algo...

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